Si mi lugar favorito es el cielo y el solitario asiento de atrás en movimiento,
Por qué no sucumbir ante el hipnotizante caos de una flama embotellada,
Donde lo desconocido se vuelve un deleite inmersivo,
Por qué no sucumbir ante el hipnotizante caos de una flama embotellada,
Donde lo desconocido se vuelve un deleite inmersivo,
Disolviendo el hastío cual hielo de laguna en estío.
Y consciente de que en esta realidad nada me cautivan los podría,
Recuerdo que huidiza solía ser el apodo con el que me llamaba mi amiga lucía.
Ahora la fatiga es quién se lleva mis remos
Y el coraje me envía por correo lujosos y exclusivos patines sin freno.
tambien me gusta fijate
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